• Terapia de ondas de choque para espolón y fascitis plantar, ahora por solo 30€
    Terapia de ondas de choque para espolón y fascitis plantar, ahora por solo 30€
    30 de Mayo de 2016

    La Terapia de Ondas de Choque es un dispositivo multidisciplinario utilizado en ortopedia, fisioterapia, medicina deportiva, urología . Sus principales beneficios son el rápido alivio del dolor y restauración de la movilidad. Esto, aunado a ser una terapia no quirúrgica, sin necesidad de analgésicos, hace que sea una terapia ideal para acelerar la recuperación y curar diversas indicaciones que causan dolor agudo o crónico.


  • Contamos con profesional de fisioterapia por las tardes
    Contamos con profesional de fisioterapia por las tardes
    16 de Mayo de 2016

    Especializado en:

    • Tratamientos manuales para todo tipo de lesiones.
    • Deformidades de la columna.
    • Prótesis de rodilla y cadera.
    • Edemas linfáticos postmastectomias.
    • Reducción de perineo esfinteriana para pérdidas leves de orina.
    • Pilates suelo, corrección postural.
    • Terapia de ondas de choque.
  • Espolón
    Espolón
    29 de Febrero de 2016

    Qué es

    El espolón calcáneo es una prominencia ósea que puede aparecer en la parte anterior del talón(calcáneo) como consecuencia de estiramientos excesivos y continuados de la fascia plantar, una banda de tejido conjuntivo que recubre los músculos de la zona. 

    Al estirarse excesivamente, la fascia puede calcificarse, formándose el espolón, que es bastante doloroso y dificulta el apoyo normal de talón, ocasionando a veces una inflamación en la zona que lo rodea.

    “La forma que tiene el cuerpo humano de reparar la herida producida al desconectarse la fascia plantar del hueso es transportar calcio a través del torrente sanguíneo a la zona lesionada. Poco a poco se acumula el calcio y se produce un depósito del mismo formando el espolón calcáneo”, explica Ángel de la Rubia, presidente de la Asociación Española de Podología Deportiva (Aepode).

    Causas

    El espolón es más frecuente entre personas que tienen el pie muy arqueado o que sufren sobrepeso, aunque también puede aparecer entre aquellos que realizan movimientos violentos con el pie. Asimismo, el pie plano y las contracturas en el tendón de Aquiles también aumentan la tensión en la fascia plantar, por lo que pueden acarrear la aparición de espolones calcáneos.

    Síntomas

    “El espolón no presenta ningún síntoma, sí lo tiene la fascitis plantar”. El principal síntoma es un dolor que generalmente se produce en la parte interna del talón, pero que puede acontecer en cualquier punto de la planta del pie, del calcáneo a los cinco metatarsianos. El dolor, que actúa como pinchazos en la zona plantar, desaparece cuando el pie está en reposo.

    Prevención

    “Para prevenir el espolón es necesario prevenir antes la fascitis plantar. Para ello se lleva a cabo un estudio minucioso del pie y de la huella plantar; en caso de existir una desestructuración del mismo, se debe realizar un soporte plantar, más conocido como plantilla, la cual debe ser personalizada. Esta plantilla neutralizará cualquier desequilibrio de la pisada y optimizará los apoyos”, sostiene el especialista.

    Tratamientos

    “Como no es la causa de ningún problema o dolor, no tiene tratamiento, al contrario de la fascitis plantar”.

    Esta lesión suele tratarse con éxito mediante el uso de plantillas ortopédicas que alivian la tensión sobre la zona haciendo que los movimientos sean menos dolorosos. Las férulas nocturnas y los ejercicios de estiramientos también son efectivos para eliminar o disminuir el dolor. En caso de que aparezcan inflamaciones, se pueden tratar mediante infiltraciones de fármacos antiinflamatorios.

    El avance en las técnicas quirúrgicas ha propiciado que el espolón calcáneo pueda corregirse mediante una intervención. Mediante la operación se hace una resección o eliminación del espolón con una mínima incisión de dos o tres milímetros en la piel hasta llegar a la prominencia ósea.


    Otros datos¿A quién afecta?

    El espolón es más frecuente entre personas que tienen pies cavos valgos o que sufren obesidad, aunque también puede aparecer entre aquellos que realizan movimientos violentos con el pie.

    “Los pies que tienen exceso de puente (cavos) tienen la fascia plantar acortada y los pies valgos provocan un sobreestiramiento de la fascia plantar que, a la larga, produce dolor”.

    Asimismo, el pie plano y las contracturas en el tendón de Aquiles también aumentan la tensión en la fascia plantar, por lo que pueden acarrear la aparición de espolones calcáneos.

    Pronóstico

    Si la fascitis plantar no se trata puede cronificarse, en cuyo caso el cuadro puede ser muy doloroso, traumático y difícil de curar, originando una fasciosis plantar”.

    ¿Cuándo acudir al especialista?

    Según el presidente de la Asociación Española de Podología Deportiva y a modo preventivo, “todos los niños a partir de cinco años deberían acudir a la consulta del podólogo para poder evaluar cómo son sus pies y cómo pisan. Es a partir de esa edad cuando hay que tratar los pies, dado que solo hasta los 14 años podemos tratar de modificar cualquier error anatómico, posteriormente las alteraciones se estructuran y resulta más complicado”.

  • Uñas encarnadas
    Uñas encarnadas
    29 de Febrero de 2016

    Qué es

    “Se presenta cuando la lámina de la uña se entierra en los laterales de la piel del dedo del pie generando dolor, enrojecimiento y en algunos casos incluso infección”.

    Causas

    Esta afección puede ser resultado de muchos factores. Según el experto en podología, entre las principales causas destacan un corte inadecuado de la uña, una junta de calzado demasiado estrecha o una mala elección en el tallaje del calzado. Esta presión adicional sobre el dedo del pie provoca que la piel a lo largo del borde de una uña del pie se infecte y se vuelva roja. El dedo gordo del pie por lo general está afectado, pero cualquier uña del pie puede resultar encarnada.

    Otra causa muy frecuente es cuando las uñas del pie no se arreglan adecuadamente, cuando quedandemasiado cortas o los bordes quedan redondeados en lugar de recortarse en forma recta. La incapacidad física, la vista deficiente o tener las uñas gruesas son algunas de las principales razones por las cuales alguien podría recortar sus uñas de forma incorrecta. Además, las personas que hurgan o desgarran las esquinas de las uñas tiene una mayor posibilidad de desarrollar una uña encarnada.

    Por otro lado, hay personas predispuestas a padecer esta dolencia al nacer con uñas encorvadas que tienden a crecer hacia abajo o al tener uñas del pie demasiado grandes para sus dedos. Por último, el aplastamiento del dedo del pie u otras lesiones similares también pueden provocar que la uña se encarne.

    Síntomas

    Los principales síntomas son dolor, enrojecimiento e inflamación, muchos pacientes suelen referir dolor hasta con el roce de las sábanas.

    Prevención

    “La mejor prevención de esta dolencia es un corte de uñas de forma correcta sin redondear las esquinas”, afirma el médico especialista. Asimismo aconseja el empleo de zapatos con punta redondeada y espacio en la zona delantera que no ejerza una excesiva presión sobre los dedos del pie.

    Diagnóstico

    El especialista podrá diagnosticar fácilmente esta afección al distinguir a simple vista en la piel los signos de enrojecimiento, hinchazón y sensibilidad extrema al tacto. Al examinar el pie verá que la piel a lo largo del borde de la uña parecerá estar creciendo por encima de la uña o la uña por debajo de la piel. En casos avanzados, puede aparecer infección y una pequeña cantidad de pus.

    En general no es necesaria la realización de exámenes ni de radiografías.

    Tratamientos

    En el caso de que la persona que presente una uña encarnada tenga diabetes, daño en nervios en la pierna o el pie, mala circulación del pie o una infección alrededor de una uña los especialistas recomiendan que no intente tratar el problema en casa y que acuda lo antes posible a un médico.

    El principal tratamiento que llevará a cabo el podólogo será un corte higiénico de las uñas y en casos severos o de repetición de la dolencia lo aconsejable será, realizar una leve cirugía de la uña retirando definitivamente una pequeña porción que dejará la lámina más estrecha, evitando así que se vuelva a clavar.

    Autocuidado en casa

    Si la persona presenta un caso leve de uña encarnada y no tiene posibilidad de ir al médico podrá aliviar temporalmente los síntomas haciendo lo siguiente:

    • Empapar el pie en agua caliente de tres a cuatro veces manteniendo totalmente seco el pie el resto del día.
    • Masajear suavemente sobre la piel inflamada.
    • Colocar un pedazo pequeño de algodón o seda dental bajo la uña y mojar el algodón con agua o antiséptico.

    Si es la primera vez, la persona puede intentar recortar ligeramente la uña. Para ello tendrá que, en primer lugar, empapar brevemente el pie en agua caliente para ablandarla y asegurarse de cortar con un cortaúñas limpio y afilado. Con cuidado de no redondear ni recortar demasiado las esquinas, tendrá que intentar cortar de forma recta a lo largo de la punta. Los expertos contraindican que el paciente toque la parte enterrada de la uña.

    En el caso de que la uña encarnada empeore el paciente tendrá que acudir a un podólogo.

    Otros datos¿En qué momento acudir al especialista?

    “Debe acudirá un podólogo especializado si usted no se puede cortar la uña, tiene un dolor muy fuerte con enrojecimiento e inflamación o si presenta fiebre”, indica Torralba Estellés y además, subraya la atención especial que requieren los pacientes diabéticos. “Si usted es diabético y se autodetecta una uña encarnada debe acudir inmediatamente a un podólogo especialista”.

  • Juanetes
    Juanetes
    29 de Febrero de 2016

    Qué es

    Los juanetes (hallux valgus) son una deformidad del dedo gordo, o del primer dedo del pie, que produce una protuberancia en el borde externo del mismo.

    Las personas que nacen con huesos anormales en los pies son más propensas a que se formen juanetes. La afección puede llegar a ser dolorosa a medida que empeora la protuberancia ya que, en la base del dedo gordo, crece hueso extra y un saco lleno de líquido. 

    Causas

    Entre las causas que determinan la aparición de juanetes, los factores hereditarios son los más influyentes, aunque también pueden aparecer por reumatismos inflamatorios o por otras enfermedades del pie como los pies planos o los pies cavos.

    Las mujeres son más propensas a sufrir juanetes que los varones. Esto se explica porque los tacones altos (a partir de 4 cm) pueden agravar el juanete, así como un calzado demasiado estrecho en el antepié (parte anterior del zapato).

    Síntomas

    Las características de los juanetes son:

    • El dedo gordo rota en dirección hacia los otros dedos y se puede llegar a montar sobre el segundo dedo.
       
    • El paciente siente dolor sobre la articulación donde se localiza el juanete y que empeora con la presión de los zapatos.
       
    • La piel presenta un aspecto calloso y enrojecido a lo largo del borde interno del dedo gordo y una protuberancia en esta zona. 

    Prevención

    Para poder prevenir la aparición de juanetes, los expertos recomiendan que el paciente utilice zapatos flexibles, sin demasiado tacón. Es aconsejable que sea un calzado que se adapte al pie sin que tenga una punta demasiado estrecha.

    También es importante someter a los pies a baños de agua templada y sal para reducir la inflamación y utilizar apósitos que reduzcan la presión sobre el juanete si éste ya ha aparecido.

    Los juanetes son una deformidad del dedo gordo, o del primer dedo del pie, que produce una protuberancia en el borde externo del mismo.

    Tipos

    Actualmente no existe una distinción en tipos de esta afección. 

    Diagnóstico

    En la mayoría de los casos, el diagnóstico se puede realizar con una mera observación del especialista.

    Una radiografía del pie, además, puede mostrar un posible ángulo anormal entre el dedo gordo del pie y el pie y, frecuentemente, puede revelar el comienzo de artritis

    Tratamientos

    Si los juanetes no son dolorosos y no impiden utilizar el calzado, los especialistas aconsejan no operarlos. A veces se confunde la estética con la dificultad para calzarse. Cada pie requiere un tipo de zapato que se ajuste a sus características.

    La operación por un problema de juanetes está indicada en aquellos casos dolorosos o en los que no permiten caminar con normalidad.

    Existen más de 200 técnicas de corrección quirúrgica. El especialista determinará cuál es la más idónea en cada caso, dependiendo del grado de deformidad, de la edad del paciente o de la causa.

    Entre las últimas novedades quirúrgicas, destaca la cirugía percutánea. Todavía no ha sido suficientemente probada, pero hasta el momento, los resultados son prometedores. Consiste en practicar pequeñas incisiones con las que se elimina el saliente del hueso. Se practica con cirugía ambulatoria (el paciente regresa a casa el mismo día de la operación) y se realiza con anestesia local.

    Otros tipos de tratamientos no quirúrgicos también pueden ser útiles en la corrección del juanete. En algunos casos basta con la utilización de plantillas ortopédicas que se confeccionan a medida del paciente.


    Otros datos

    En el caso de los adolescentes, éstos suelen tener más problemas a la hora de tratar los juanetes que los adultos ya que, en algunos casos, puede ser resultado de un problema óseo subyacente.

    La cirugía puede reducir el dolor en muchos pacientes pero no siempre. Es frecuente que, tras la operación, la persona tenga problemas para ponerse zapatos estrechos. 

  • Helomas (Callos,Ojo de gallo, Clavo)
    Helomas (Callos,Ojo de gallo, Clavo)
    29 de Febrero de 2016

    Qué es

    Los helomas(callos, ojo de gallo, clavo) son un exceso de crecimiento de la capa córnea (capa más externa de la piel) debido a unafricción o sobrecarga continua. Como consecuencia aparece una hiperqueratosis (fragmento de piel dura y engrosada) que llega a ser muy dolorosa cuando existe un núcleo que coincide con la zona de presión.

    En su aparición influye el tipo de calzado, la forma de caminar o la deformidad de los pies. Suelen aparecer en el dorso de los dedos o en la planta del pie.

    Causas

    El principal motivo por el que aparecen los callos son la presión y el roce de algún elemento externo con la piel. Como consecuencia se produce una multiplicación celular que provoca que la piel se endurezca y se engrose.

    El engrosamiento tiene una función protectora. Suele producirse en la parte de arriba o a un lado del pie, principalmente porque el calzado no se ajusta bien. O en las manos al trabajar con ellas, como los granjeros.

    Además, las personas que tienen otras afecciones en los pies, como los juanetes, suelen desarrollar callosidades.

    Otras causas suelen ser malformaciones de los pies.

    Síntomas

    Las principales manifestaciones clínicas de los callos son:

    • La piel está endurecida y es gruesa.
       
    • La piel puede ser escamosa y estar seca.
       
    • Se encuentran áreas de piel gruesa y endurecida en las manos, los pies u otras zonas que pueden sufrir fricción o presión.
       
    • Posibilidad de sangrado y dolor en la zona afectada.

    Prevención

    El mejor método para evitar la aparición de los callos es reducir la presión en las zonas donde suelen aparecer. Los especialistas recomiendan revisar el tipo de zapato que se utiliza.

    Además, mantener el pie bien hidratado, ya que la sequedad y la descamación favorece que aparezcan, por lo que utilizar cremas ayuda a impedir la proliferación. Por último, se puede acudir al podólogo para que realice un estudio de presiones. De esta forma podemos conocer sobre qué zonas se está ejerciendo más presión y qué podemos hacer para minimizarla.

    Tipos

    Distinguimos tres tipos principales de callos:

    Duros

    Es el más común. Suele aparecer en las falanges de los dedos, en la parte superior, las puntas, entre los dedos de los pies o hacia el lado de la uña. En los pies suele aparecer en el segundo, tercero y quinto dedo la mayoría de las veces, siendo más frecuente en el quinto por estar en el extremo y en contacto permanente y directo con el calzado.

    Blandos o suaves

    Este tipo suele aparecer entre los dedos de los pies. Se diferencian de los callos duros en que tienen una consistencia gomosa y lechosa como consecuencia de la excesiva humedad de los pies al estar en ambientes húmedos o por hiperhidrosis.

    Suelen aparecer porque se utiliza calzado muy apretado que presiona excesivamente los dedos y los junta unos con otros.

    Vasculares y neurovasculares

    Los callos vasculares tienen las mismas características que los callos duros con la excepción de que en su interior crecen vasos sanguíneos. Este tipo provoca una especie de hernia en la dermis.

    En el caso de los neurovasculares, se añade la presencia de tejido nervioso. Éstos suelen ser muy dolorosos y sangrar.

    Diagnóstico

    El diagnóstico de este tipo de afecciones se realiza mediante la observación de la zona en la que se ubica el callo. No es necesario que se realice ninguna prueba adicional.

    Tratamientos

    El tratamiento dependerá del lugar en el que esté localizado el callo/clavo/ojo de gallo y de su gravedad. No obstante, lo más común es utilizar plantillas especiales u ortesis de silicona (fundas que tienen una función correctora).

    Si se produce una hiperqueratosis sin dolor es mejor no tocarla para no estimular su crecimiento, ya que si lo quitamos la piel vuelve a defenderse creando más callosidad y podemos agravar el proceso.

    El mal uso de callicidas también puede empeorar la situación, por lo que conviene consultar al podólogo para conocer la mejor manera de tratar y evitar los callos(helomas).

    Otros datosPronóstico

    Aunque no son graves, los callos pueden ser molestos y, si no se quita la causa que los origina, puedenaparecer una y otra vez aunque se extirpen.

    Complicaciones

    No suelen tener grandes complicaciones. No obstante, en las personas con diabetes se pueden producir con frecuencia infecciones y úlceras que desemboquen en lesiones mayores, por lo que es importante que los diabéticos se hagan revisiones en los pies con frecuencia.

  • Neuroma de mortón
    Neuroma de mortón
    29 de Febrero de 2016

    ¿Qué es un neuroma?
    Un neuroma es el engrosamiento del tejido de un nervio que puede desarrollarse en distintas partes del cuerpo. El neuroma más común en el pie es el Neuroma de Morton, el cual aparece en la base del tercer y cuarto dedo. A veces se denomina neuroma intermetatarsiano. “Intermetatarsiano” describe su ubicación: en la base del pie, entre los huesos metatarsianos. Los neuromas también pueden aparecer en otras zonas del pie.

    La compresión e irritación de este nervio causa el engrosamiento o la dilatación del mismo. Esta compresión causa la hinchazón del nervio lo cual puede, eventualmente, llevar a un daño permanente del mismo.

    Causas
    Cualquier cosa que cause la compresión o irritación del nervio puede desembocar en un neuroma. Una de las causas más comunes es el uso de calzado de punta angosta, o de tacones altos que empujan a los dedos contra la punta del mismo.

    Las personas con ciertas deformidades de los pies, como por ejemplo buniones (juanetes), dedos en martillo, pie plano o pies más flexibles, tienen mayores probabilidades de desarrollar un neuroma. Otras causas potenciales son las actividades que involucran la irritación reiterada de la base del pie, como por ejemplo correr o los juegos de raqueta. Una lesión u otro tipo de traumatismo en la zona también pueden causar un neuroma.

    Síntomas
    Si usted sufre de Neuroma de Morton, probablemente tenga algunos de los siguientes síntomas en la zona del nervio dañado:

    • Hormigueos, ardor o entumecimiento
    • Dolor
    • La sensación de que tiene algo en la base del pie
    • La sensación de que tiene algo en el calzado o que una media se ha recogido

    El Neuroma de Morton muchas veces progresa de la siguiente manera:

    • Los síntomas se inician gradualmente. Primero suceden sólo ocasionalmente cuando usa calzado de horma angosta o cuando realiza alguna actividad intensa.
    • Los síntomas pueden desaparecer temporalmente retirando el calzado, dando masaje al pie o evitando el calzado angosto o las actividades intensas.
    • Luego de algún tiempo los síntomas empeoran progresivamente y pueden persistir durante días o semanas.
    • Los síntomas se intensifican cuando el neuroma se dilata y los cambios temporales se vuelven permanentes.

    Diagnóstico
    Para llegar a un diagnóstico el médico especialista en pie y tobillo debe obtener un historial completo de sus síntomas y examinar su pie. Durante el examen físico, el médico puede intentar reproducir sus síntomas manipulando su pie. También puede realizar otros exámenes o solicitar estudios de imagen diagnóstica.

    El mejor momento para consultar al médico especialista en pie y tobillo es durante el desarrollo de los primeros síntomas. El diagnóstico temprano del neuroma de Morton disminuye en forma importante la necesidad de tratamientos más invasivos y puede, incluso, evitar la cirugía.

    Tratamiento no quirúrgico
    Para planificar el tratamiento, el médico especialista en pie y tobillo primero determinará desde cuándo tiene el neuroma y evaluará en qué etapa de desarrollo se encuentra. El tipo de tratamiento variará de acuerdo con la gravedad de su problema.

    En casos de neuromas leves a moderados, las opciones de tratamiento son las siguientes:

    • Almohadillas. Las técnicas de las almohadillas brindan un soporte para el arco metatarsiano que reduce la presión en los nervios y disminuye la compresión al caminar.
    • Hielo. La colocación de hielo sobre el área afectada ayuda a reducir la inflamación.
    • Dispositivos ortopédicos. El médico de pie y tobillo puede recomendarle dispositivos ortopédicos a la medida que le brindan el soporte necesario para reducir la presión y la compresión del nervio.
    • Modificación de actividades. Se deberán evitar aquellas actividades que resulten en una presión reiterada en el neuroma hasta que el trastorno mejore.
    • Modificaciones del calzado. Es importante usar calzado de horma ancha y evitar el calzado con puntas angostas o tacones altos.
    • Medicación. Los medicamentos orales antinflamatorios no esteroides (NSAID), como el ibuprofeno, pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación.
    • Terapia de inyección. El tratamiento puede incluir inyecciones de cortisona, anestésicos locales u otros agentes.

    ¿Cuándo se necesita la cirugía?
    Puede evaluarse la necesidad de realizar una cirugía en aquellos pacientes que no hayan respondido adecuadamente a tratamientos no quirúrgicos. El médico especialista de pie y tobillo determinará el método que es mejor para su condición. La longitud del periodo de recuperación podrá variar, dependiendo del procedimiento realizado.

    Independientemente de que el tratamiento aplicado haya sido quirúrgico o no, su médico recomendará medidas a largo plazo para prevenir que los síntomas vuelvan a aparecer. Estos incluyen el uso de calzado apropiado y la modificación de las actividades que causen presión reiterada en el pie.

  • Verruga plantar
    Verruga plantar
    29 de Febrero de 2016

    ¿Qué es una verruga plantar?
    Una verruga es un pequeño crecimiento en la piel que se forma cuando la piel es infectada por un virus. Las verrugas pueden desarrollarse en cualquier parte del pie, pero normalmente aparecen en la parte inferior del pie (planta). Las verrugas plantares se presentan con mayor frecuencia en los niños, adolescentes y ancianos.

    Hay dos tipos de verrugas plantares:

    • Una verruga solitaria es una sola verruga. A menudo aumenta de tamaño y puede, eventualmente, multiplicarse, formando verrugas “satélites” adicionales.
    • Las verrugas tipo mosaico son un grupo de diversas verrugas pequeñas que crecen muy juntas en un área. Las verrugas tipo mosaico son más difíciles de tratar que las verrugas solitarias.

    Causas
    Las verrugas plantares son causadas por el contacto directo con el virus del papiloma humano (VPH). Este es el mismo virus que causa las verrugas en otras áreas del cuerpo.

    Síntomas
    Los síntomas de una verruga plantar pueden incluir:

    • Piel más gruesa. A menudo una verruga plantar se asemeja a una callosidad debido a su tejido duro y grueso.
    • Dolor. Caminar y estar de pie puede ser doloroso. Presionar los lados de la verruga también puede provocar dolor.
    • Pequeños puntos negros. A menudo estos aparecen en la superficie de la verruga. Los puntos son realmente sangre seca contenida en los vasos capilares (pequeños vasos sanguíneos).

    Las verrugas plantares crecen muy profundo en la piel. Este crecimiento generalmente ocurre en forma lenta; la verruga empieza de tamaño pequeño y crece a lo largo del tiempo.

    Diagnóstico y tratamiento
    Para diagnosticar una verruga plantar, el médico de pie y tobillo examina el pie del paciente y busca signos y síntomas de una verruga.

    Aunque las verrugas plantares eventualmente pueden desaparecer solas, la mayoría de los pacientes desean un alivio más rápido. El objetivo del tratamiento es eliminar completamente la verruga.

    Para extirpar la verruga, el médico de pie y tobillo puede usar tratamientos tópicos u orales, terapia láser, crioterapia (congelación), tratamientos con ácido o cirugía.

    Independientemente de los métodos de tratamiento que se asuman, es importante que el paciente siga las indicaciones del médico, incluyendo todo el cuidado en casa y la medicación que le hayan recetado, así como consultas de seguimiento con su médico. Las verrugas pueden volver a aparecer y requerir tratamiento adicional.

    Si no hay respuesta al tratamiento, puede ser necesario realizar una evaluación adicional de diagnóstico. En dichos casos, el médico puede practicar una biopsia para descartar otras causas probables del crecimiento.

    Aunque existen muchos remedios populares para las verrugas, los pacientes deben estar enterados que estos remedios no se han comprobado y pueden resultar peligrosos. Los pacientes nunca deben tratar de extirpar una verruga por ellos mismos. Esto puede hacer más daño que bien.

  • Disfunción del tendón tibial posterior
    Disfunción del tendón tibial posterior
    29 de Febrero de 2016

    ¿Qué es la disfunción del tendón tibial posterior o PTTD?
    El tendón tibial posterior se desempeña como una de las principales estructuras de soporte del pie y ayuda en el funcionamiento del mismo al caminar. La disfunción del tendón tibial posterior (PTTD, posterior tibial tendon dysfunction) es un padecimiento cuya causa son los cambios en el tendón que limitan su capacidad de soportar el arco del pie. Esto produce como resultado que el pie esté plano.

    La PTTD es llamada a menudo un “pie plano adquirido de adulto” porque es el tipo de pie plano más común que se desarrolla en la edad adulta. Si bien esta enfermedad por lo general se da en un solo pie, algunas personas pueden desarrollarla en ambos pies. La PTTD por lo general es progresiva, lo que significa que continuará empeorando, especialmente si no es tratada prontamente.

    Causas
    El exceso de uso del tendón tibial posterior es la causa más frecuente de la PTTD. De hecho, los síntomas habitualmente se presentan después de realizar actividades en las que está involucrado el tendón, tales como correr, caminar, caminar a campo traviesa o subir escaleras.

    Síntomas
    Los síntomas de la PTTD pueden incluir dolor, hinchazón, aplanamiento del arco del pie y tobillo doblado hacia adentro. A medida que la enfermedad progresa, los síntomas cambian.

    Por ejemplo, cuando la PTTD se desarrolla inicialmente, por lo general hay dolor en la parte interna del pie y del tobillo (a lo largo del tendón). Además, el área puede estar enrojecida, caliente e hinchada.

    Luego, a medida que el arco empieza a aplanarse, puede seguir sintiendo dolor en la parte interna del pie y del tobillo. Pero en este punto, el pie y los dedos del pie empiezan a curvarse hacia fuera del tobillo y el tobillo se dobla hacia adentro.

    A medida que la PTTD va progresando, el arco se aplana aún más y el dolor a menudo pasa al lado extremo del pie, debajo del tobillo. El tendón se ha deteriorado considerablemente y con frecuencia se desarrolla artritis en el pie. En los casos más graves, también puede desarrollarse artritis en el tobillo.

    Tratamiento no quirúrgico
    Debido a la naturaleza progresiva de la PTTD, se recomienda un tratamiento temprano. Si se trata lo suficientemente temprano, sus síntomas pueden solucionarse sin necesidad de recurrir a cirugía y el avance de la enfermedad puede detenerse.

    Por el contrario, la PTTD que no es tratada puede dejarle con un pie extremadamente plano, una dolorosa artritis en el pie y el tobillo y crecientes limitaciones para caminar, correr o realizar otras actividades.

    En muchos casos de PTTD, el tratamiento puede empezar con enfoques no quirúrgicos que pueden incluir:

    • Dispositivos ortopédicos o aparatos de soporte. Para darle al arco de su pie el soporte que necesita, su médico en pie y tobillo puede indicarle el uso de un estribo de soporte para el tobillo o de un dispositivo ortopédico a la medida que se coloca dentro del zapato.
    • Inmovilización. En ocasiones se utiliza un yeso corto en la pierna o una bota para inmovilizar el pie y permitir que el tendón sane, o tal vez necesite evitar completamente apoyar peso sobre el pie durante un tiempo.
    • Terapia física. La terapia de ultrasonido y los ejercicios pueden ayudar a rehabilitar el tendón y el músculo después de la inmovilización.
    • Medicación. Los medicamentos antinflamatorios no esteroides (NSAID), tales como el ibuprofeno, ayudan a reducir el dolor y la inflamación.
    • Modificaciones del calzado. Su médico de pie y tobillo puede aconsejarle hacer cambios en su calzado y le puede indicar el uso de plantillas especiales diseñadas para mejorar el soporte del arco.

    ¿Cuándo se necesita la cirugía?
    En los casos de PTTD que ha avanzado sustancialmente o que no se ha mejorado con tratamiento no quirúrgico, puede ser necesario recurrir a la cirugía. Para algunos casos avanzados, ésta puede ser la única opción. Su médico de pie y tobillo determinará cuál es la mejor solución para su caso específico.

  • Equinismo
    Equinismo
    29 de Febrero de 2016

    ¿Qué es el equinismo?
    El equinismo es un padecimiento en el cual el movimiento para doblar el tobillo hacia arriba está limitado. La persona que tiene pie equino carece de flexibilidad para levantar la parte superior del pie hacia el frente de la pierna. El equinismo se puede presentar en un pie o en ambos pies. Cuando se presenta en ambos pies, la limitación del movimiento es a veces peor en un pie que en el otro.

    Las personas con equinismo desarrollan formas de "compensar" su movimiento limitado del tobillo y a menudo esto conduce a problemas en el otro pie, en la pierna o en la espalda. Los métodos más comunes de compensación son aplanar el arco o levantar el talón al empezar a caminar, colocando una mayor presión en la parte delantera de la planta del pie. Otros pacientes compensan "caminando con los dedos de los pies", mientras que un número menor de ellos da pasos doblando en forma anormal la cadera o la rodilla.

    Causas
    Existen diversas causas posibles para el rango limitado del movimiento del tobillo. Con frecuencia esto se debe a una rigidez en el tendón de Aquiles o en los músculos de la pantorrilla (el músculo soleo y/o el músculo gastrocnemio). En algunos pacientes, esta rigidez es congénita (está presente al nacer) y, a veces, es un rasgo heredado. Otros pacientes adquieren la rigidez por usar un yeso, usar muletas o usar frecuentemente zapatos con tacón alto. Además, la diabetes puede afectar las fibras del tendón de Aquiles y producir la rigidez.

    A veces el equinismo se relaciona con un hueso que impide el movimiento del tobillo. Por ejemplo, un fragmento de un hueso roto luego de una lesión en el tobillo, o bloque óseo, puede obstaculizar y restringir el movimiento.

    El equinismo también puede ser resultado de una pierna más corta que la otra.

    Con menor frecuencia, el equinismo es producto de espasmos en el músculo de la pantorrilla. Estos espasmos pueden ser signos de un trastorno neurológico subyacente.

    Problemas del pie relacionados con el equinismo
    Dependiendo de la forma como un paciente compensa la incapacidad de doblar adecuadamente el tobillo, pueden desarrollarse diversas afecciones del pie, incluyendo:

    • Fascitis Plantar (dolor del arco/talón)
    • Calambre en la pantorrilla
    • Tendinitis (inflamación en el tendón de Aquiles)
    • Metatarsalgia (dolor y/o callosidades en la parte delantera de la planta del pie)
    • Pie plano
    • Artritis del mesopié (parte media del pie)
    • Llagas por presión en la parte delantera de la planta del pie o en el arco
    • Juanetes y dedos en martillo
    • Dolor de tobillo
    • Periostitis

    Diagnóstico
    La mayoría de los pacientes con equinismo no saben que tienen esta enfermedad cuando consultan por primera vez al doctor. En vez de ello, van con el doctor en busca de alivio para los problemas del pie asociados con el equinismo.

    Para diagnosticar el equinismo, el médico especialista en pie y tobillo evalúa el rango de movimiento del tobillo con la rodilla flexionada (doblada) así como extendida (derecha). Esto permite al médico identificar si están rígidos el tendón o el músculo y evaluar si el hueso está interfiriendo con el movimiento del tobillo. También puede indicar que se tomen radiografías. En algunos casos, el médico de pie y tobillo puede remitir al paciente para evaluación neurológica.

    • Tratamiento no quirúrgico
      El tratamiento incluye estrategias que buscan aliviar los síntomas y los padecimientos asociados con el equinismo. Además, el paciente recibe tratamiento para el mismo equinismo mediante una o más de las siguientes opciones:
    • Tablilla nocturna. Se puede colocar el pie en una tablilla por las noches para mantenerlo en una posición que ayude a reducir la rigidez el músculo de la pantorrilla.
    • Elevadores de talón. Colocar cuñas dentro de los zapatos para levantar los talones o utilizar zapatos con tacones moderados elimina el esfuerzo en el tendón de Aquiles al caminar y pueden reducirse los síntomas.
    • Soportes de arco o dispositivos ortopédicos. A menudo se indica el uso de dispositivos ortopédicos a la medida que se colocan dentro del calzado para mantener el peso distribuido adecuadamente y ayudar a controlar el desequilibrio músculo/tendón.
    • Terapia física. Para ayudar a solucionar la rigidez del músculo, se recomiendan ejercicios que estiran el músculo (o músculos) de la pantorrilla.

    ¿Cuándo se necesita la cirugía?
    En algunos casos puede ser necesaria una cirugía para corregir la causa del equinismo si ésta se relaciona con un tendón rígido o un hueso que impide el movimiento del tobillo. El médico de pie y tobillo determina el tipo de procedimiento más adecuado para cada paciente.

  • Fractura de los huesos metatarsianos
    Fractura de los huesos metatarsianos
    29 de Febrero de 2016


    Fracturas de los Dedos del pie y de los Huesos MetatarsianosFractura de los huesos metatarsianos.


    La estructura del pie es compleja. Está compuesto por huesos, músculos, tendones y otros tejidos blandos. De los 26 huesos del pie, 19 son huesos de los dedos (falanges) y huesos metatarsianos (huesos largos en la parte media del pie). Las fracturas de los huesos de los dedos del pie y metatarsianos son frecuentes y requieren la evaluación de un especialista. Debe consultarse a un médico especialista en pie y tobillo para que efectúe el diagnóstico y tratamiento adecuados, aún cuando el tratamiento inicial se haya realizado en una sala de emergencia.

    ¿Qué es una fractura?
    Una fractura es la ruptura de un hueso. Las fracturas pueden dividirse en dos categorías: fracturas por trauma y fracturas por compresión.

    Las fracturas por trauma  (también denominadas fracturas agudas) son causadas por un impacto directo, como un golpe fuerte en un dedo del pie. Las fracturas traumáticas pueden ser con desplazamiento o sin desplazamiento. Si se trata de una fractura con desplazamiento, el hueso se quiebra de tal manera que cambia de posición (se disloca).

    Las señales y síntomas de una fractura traumática incluyen:

    • El posible oír un sonido en el momento en que el hueso se quiebra.
    • “Dolor en un punto preciso” (dolor en el lugar del impacto) al momento en que ocurre la fractura y quizás durante algunas horas más, pero a menudo el dolor desaparece después de varias horas.
    • Apariencia anormal o deforme del dedo del pie.
    • Moretones e hinchazón al día siguiente.
    • No es cierto que “si se puede caminar, no está roto”. Se recomienda siempre la evaluación de un médico especialista en pie y tobillo.

    Las fracturas por compresión son pequeñas fisuras causadas generalmente por la compresión repetida. Las fracturas por compresión a menudo afectan a los atletas que aumentan rápidamente las distancias que corren. También pueden ser consecuencia de la estructura anormal del pie, las deformidades o la osteoporosis. El uso de calzado inapropiado puede también ocasionar fracturas por compresión. No debe restarse importancia a las fracturas por compresión. Éstas requieren atención médica adecuada para que sanen correctamente.

    Los síntomas de las fracturas por compresión incluyen:

    • Dolor durante o después de la actividad normal
    • Dolor que desaparece en estado de reposo y que vuelve cuando la persona está parada o realiza alguna actividad
    • “Dolor en un punto preciso” (dolor en el sitio de la fractura) cuando se toca
    • Hinchazón sin moretones

    Consecuencias de un tratamiento incorrecto
    Algunas personas dicen “el médico no puede hacer nada para curar un hueso roto del pie”. Por lo general esto no es cierto. De hecho, si una fractura en un dedo del pie o en un hueso metatarsiano no se trata correctamente, pueden surgir complicaciones serias. Por ejemplo:

    • La deformidad en la arquitectura ósea que puede limitar la capacidad para mover el pie o causar dificultad para calzarse
    • Artritis, que puede ser consecuencia de la fractura de una articulación (la unión entre dos huesos) o puede ser consecuencia de deformidades angulares que pueden aparecer cuando una fractura con desplazamiento es grave o no se ha tratado correctamente
    • Dolor crónico y deformidad
    • Falta de unión o de cicatrización que pueden provocar dolor crónico o hacer necesaria la cirugía.

    Tratamiento de fracturas en el dedo del pie
    Las fracturas de los huesos del pie son casi siempre fracturas traumáticas. El tratamiento de las fracturas traumáticas depende de la fractura y puede incluir las siguientes opciones:

    • Reposo. Algunas veces el reposo es lo único que se necesita para tratar fracturas traumáticas de los dedos del pie.
    • Entablillado. Puede entablillarse el dedo del pie para mantenerlo en una posición fija.
    • Calzado con suela rígida o dura. El uso de un calzado con una suela dura protege el dedo del pie y ayuda a mantenerlo en la posición correcta.
    • “Unión a otro dedo”. La unión del dedo fracturado al dedo de al lado en algunos casos es adecuada, pero en otros puede causar daño.
    • Cirugía. Si la fractura está muy desplazada o si la articulación se ve afectada, puede ser necesaria la cirugía. La cirugía a menudo supone el uso de dispositivos de fijación como los clavos.

    Tratamiento de fracturas de metatarso
    La rotura de los huesos metatarsianos puede deberse a fracturas por compresión o fracturas por trauma. Ciertos tipos de fracturas de los huesos metatarsianos tienen características y dificultades propias.

    Por ejemplo, a veces la fractura del primer hueso metatarsiano (detrás del dedo gordo) puede causar artritis. Como el dedo gordo es el que sostiene más peso, la artritis en esa zona puede provocar dolor al caminar, al doblarse y aún al permanecer en pie.

    Otro tipo de rotura de hueso es la denominada fractura de Jones. Es una fractura en la base del quinto hueso metatarsiano (detrás del dedo más pequeño del pie). A menudo se diagnostica mal como un esguince de tobillo y el error de diagnóstico puede tener consecuencias graves ya que los esguinces y las fracturas necesitan tratamientos diferentes. Su médico especialista en pie y tobillo es un experto en el diagnóstico de estas afecciones y de otros problemas del pie.

    El tratamiento de las fracturas del hueso metatarsiano depende del tipo y la extensión de la fractura y puede incluir:

    • Reposo. Algunas veces el reposo es lo único que se necesita para favorecer la cicatrización de una fractura por compresión o por trauma del hueso metatarsiano.
    • Evitar la actividad que causa daño. Ya que las fracturas por compresión son el resultado de una compresión repetida, es importante evitar la actividad que causó la fractura. A veces es necesario usar muletas o una silla de ruedas para descargar el peso del pie y darle tiempo para que se cure.
    • Inmovilización, yeso o calzado rígido. Puede usarse un calzado con suela dura u otra forma de inmovilización para proteger el hueso fracturado mientras cura.
    • Cirugía. Algunas fracturas traumáticas de los huesos metatarsianos necesitan cirugía, sobre todo si la fractura está muy desplazada.
    • Cuidados posteriores. El médico especialista en pie y tobillo le dará instrucciones para el cuidado luego de un tratamiento quirúrgico o no quirúrgico. Puede incluirse la fisioterapia, los ejercicios y la rehabilitación en un programa para retornar a la actividad normal.

  • Fractura de los huesos metatarsianos
    Fractura de los huesos metatarsianos
    29 de Febrero de 2016


    Fractura de los huesos metatarsianos.


    La estructura del pie es compleja. Está compuesto por huesos, músculos, tendones y otros tejidos blandos. De los 26 huesos del pie, 19 son huesos de los dedos (falanges) y huesos metatarsianos (huesos largos en la parte media del pie). Las fracturas de los huesos de los dedos del pie y metatarsianos son frecuentes y requieren la evaluación de un especialista. Debe consultarse a un médico especialista en pie y tobillo para que efectúe el diagnóstico y tratamiento adecuados, aún cuando el tratamiento inicial se haya realizado en una sala de emergencia.

    ¿Qué es una fractura?
    Una fractura es la ruptura de un hueso. Las fracturas pueden dividirse en dos categorías: fracturas por trauma y fracturas por compresión.

    Las fracturas por trauma  (también denominadas fracturas agudas) son causadas por un impacto directo, como un golpe fuerte en un dedo del pie. Las fracturas traumáticas pueden ser con desplazamiento o sin desplazamiento. Si se trata de una fractura con desplazamiento, el hueso se quiebra de tal manera que cambia de posición (se disloca).

    Las señales y síntomas de una fractura traumática incluyen:

    • El posible oír un sonido en el momento en que el hueso se quiebra.
    • “Dolor en un punto preciso” (dolor en el lugar del impacto) al momento en que ocurre la fractura y quizás durante algunas horas más, pero a menudo el dolor desaparece después de varias horas.
    • Apariencia anormal o deforme del dedo del pie.
    • Moretones e hinchazón al día siguiente.
    • No es cierto que “si se puede caminar, no está roto”. Se recomienda siempre la evaluación de un médico especialista en pie y tobillo.

    Las fracturas por compresión son pequeñas fisuras causadas generalmente por la compresión repetida. Las fracturas por compresión a menudo afectan a los atletas que aumentan rápidamente las distancias que corren. También pueden ser consecuencia de la estructura anormal del pie, las deformidades o la osteoporosis. El uso de calzado inapropiado puede también ocasionar fracturas por compresión. No debe restarse importancia a las fracturas por compresión. Éstas requieren atención médica adecuada para que sanen correctamente.

    Los síntomas de las fracturas por compresión incluyen:

    • Dolor durante o después de la actividad normal
    • Dolor que desaparece en estado de reposo y que vuelve cuando la persona está parada o realiza alguna actividad
    • “Dolor en un punto preciso” (dolor en el sitio de la fractura) cuando se toca
    • Hinchazón sin moretones

    Consecuencias de un tratamiento incorrecto
    Algunas personas dicen “el médico no puede hacer nada para curar un hueso roto del pie”. Por lo general esto no es cierto. De hecho, si una fractura en un dedo del pie o en un hueso metatarsiano no se trata correctamente, pueden surgir complicaciones serias. Por ejemplo:

    • La deformidad en la arquitectura ósea que puede limitar la capacidad para mover el pie o causar dificultad para calzarse
    • Artritis, que puede ser consecuencia de la fractura de una articulación (la unión entre dos huesos) o puede ser consecuencia de deformidades angulares que pueden aparecer cuando una fractura con desplazamiento es grave o no se ha tratado correctamente
    • Dolor crónico y deformidad
    • Falta de unión o de cicatrización que pueden provocar dolor crónico o hacer necesaria la cirugía.

    Tratamiento de fracturas en el dedo del pie
    Las fracturas de los huesos del pie son casi siempre fracturas traumáticas. El tratamiento de las fracturas traumáticas depende de la fractura y puede incluir las siguientes opciones:

    • Reposo. Algunas veces el reposo es lo único que se necesita para tratar fracturas traumáticas de los dedos del pie.
    • Entablillado. Puede entablillarse el dedo del pie para mantenerlo en una posición fija.
    • Calzado con suela rígida o dura. El uso de un calzado con una suela dura protege el dedo del pie y ayuda a mantenerlo en la posición correcta.
    • “Unión a otro dedo”. La unión del dedo fracturado al dedo de al lado en algunos casos es adecuada, pero en otros puede causar daño.
    • Cirugía. Si la fractura está muy desplazada o si la articulación se ve afectada, puede ser necesaria la cirugía. La cirugía a menudo supone el uso de dispositivos de fijación como los clavos.

    Tratamiento de fracturas de metatarso
    La rotura de los huesos metatarsianos puede deberse a fracturas por compresión o fracturas por trauma. Ciertos tipos de fracturas de los huesos metatarsianos tienen características y dificultades propias.

    Por ejemplo, a veces la fractura del primer hueso metatarsiano (detrás del dedo gordo) puede causar artritis. Como el dedo gordo es el que sostiene más peso, la artritis en esa zona puede provocar dolor al caminar, al doblarse y aún al permanecer en pie.

    Otro tipo de rotura de hueso es la denominada fractura de Jones. Es una fractura en la base del quinto hueso metatarsiano (detrás del dedo más pequeño del pie). A menudo se diagnostica mal como un esguince de tobillo y el error de diagnóstico puede tener consecuencias graves ya que los esguinces y las fracturas necesitan tratamientos diferentes. Su médico especialista en pie y tobillo es un experto en el diagnóstico de estas afecciones y de otros problemas del pie.

    El tratamiento de las fracturas del hueso metatarsiano depende del tipo y la extensión de la fractura y puede incluir:

    • Reposo. Algunas veces el reposo es lo único que se necesita para favorecer la cicatrización de una fractura por compresión o por trauma del hueso metatarsiano.
    • Evitar la actividad que causa daño. Ya que las fracturas por compresión son el resultado de una compresión repetida, es importante evitar la actividad que causó la fractura. A veces es necesario usar muletas o una silla de ruedas para descargar el peso del pie y darle tiempo para que se cure.
    • Inmovilización, yeso o calzado rígido. Puede usarse un calzado con suela dura u otra forma de inmovilización para proteger el hueso fracturado mientras cura.
    • Cirugía. Algunas fracturas traumáticas de los huesos metatarsianos necesitan cirugía, sobre todo si la fractura está muy desplazada.
    • Cuidados posteriores. El médico especialista en pie y tobillo le dará instrucciones para el cuidado luego de un tratamiento quirúrgico o no quirúrgico. Puede incluirse la fisioterapia, los ejercicios y la rehabilitación en un programa para retornar a la actividad normal.

  • Metatarsalgia
    Metatarsalgia
    29 de Febrero de 2016

    La Metatarsalgia se traduce como ”dolor de metatarso”, siendo el metatarso la parte correspondiente del pie que va desde el tarso (zona proximal y media del pie) hasta el nacimiento de los dedos y que conforma la parte anterior del mismo.

    En la mayoría de los casos, el dolor se acompaña de durezas en la zona plantar, que en estadíos avanzados terminan convirtiéndose en los desagradables callos o clavos plantares.

    Suele darse más frecuentemente en personas activas, tanto hombres como mujeres, pero mayoritariamente en mujeres de edad media, que andan o corren mucho. También es frecuente en aquellas personas que llevan calzados inapropiados, pues en estos casos se produce una sobrecarga mecánica a nivel de la cabeza de los metatarsianos y en personas con los pies cavos.

    La intensidad del dolor puede variar y puede afectar a uno o dos dedos de los pies, a veces todo el pie o incluso los dos pies a la vez. La metatarsalgia puede empeorar al estar de pie, caminar o correr, ya que el peso de nuestro cuerpo recae con mayor fuerza sobre la zona afectado.

    ¿Cuáles son los signos y síntomas de la metatarsalgia?

    Los síntomas pueden variar desde un dolor leve a más grave, y por lo general se hacen más notorios cuando el individuo se encuentra en movimiento. Algunos de mis pacientes lo describen como una sensación de ardor, mientras que otros se quejan de dolor punzante, hormigueo o entumecimiento de los dedos de los pies. En definitiva, puede tratarse de un dolor:

    • Quemante;

    • En la parte anterior del pie;

    • Cerca de los dedos de los pies;

    • Que aumenta al caminar con los pies descalzos, y más aún si caminamos sobre una superficie dura;

    • Dolor que empeora al estar de pie o moviéndose, pero disminuye cuando quitamos el peso de nuestros pies;

    • Sensación de hormigueo en los dedos de los pies.

    ¿Cuáles son las causas de la metatarsalgia?

    En el pie hay pequeños nervios entre los huesos metatarsianos. Cuando la cabeza de un hueso metatarsiano se presiona contra otro, el pequeño nervio queda atrapado entre ellos y comienza a inflamarse, causando la metatarsalgia. La condición puede empeorar a medida que el peso se coloca en el pie, porque a cada paso los huesos metatarsianos se rozan más y más, lo que provoca que aumente la inflamación del nervio, es lo que conocemos como Neuroma de Morton.

    El dolor también puede aparecer por sobrecarga e inflamacion en la cabeza de los metatarsianos.

    El pie tiene 5 metatarsianos, el primero de ellos es el mas corto y grueso, los otros mas delgados, tienen todos una forma similar, siendo mas cortos progresivamente desde el 2 hasta el 5º.

    Durante la fase de despegue, cuando iniciamos la marcha, la fuerza del peso del cuerpo se transmite desde el pie a la cabeza de los metas, y esta fuerza se transmite en casi su totalidad en el 1º y 2º metatarsianos.

    La mayoría de los problemas de sobrecarga de los metas, se producen cuando aparecen algunos cambios en la manera en que se transmite la fuerza a los dedos. Este exceso de presión origina inflamación en la zona afectada, junto con dolor en la cabeza de los metas.

    Sin embargo, en la mayoría de los casos, concurren varios factores en la aparición de una metatarsalgia, como por ejemplo:

    • El uso de un calzado poco adecuado. Calzado con tacones altos y de puntera estrecha, o calzado deportivo con una suela estrecha y mal almohadillada.

    • Las personas con sobrepeso; dado que el peso del cuerpo se transmite al ante pie. Cuanto mas peso se tenga, mayor es la probabilidad de desarrollar una metatarsalgia.

    • La edad; cuando una persona envejece, la capa de grasa que protege el pie se puede volver más delgada y el pie tiene menos protección contra el impacto y la carga.

    • Ejercicio de alto impacto. Las personas que corren o realizan deportes de alto impacto tienen un mayor riesgo de metatarsalgia, debido a que sus pies absorben grandes cantidades de fuerza.

    • La forma del pie y de los dedos del pie. Como por ejemplo en el caso de un Pie Cavo. Este tipo de pie se caracteriza por tener un arco mayor de lo normal, siendo justamente lo opuesto al famoso Pie Plano. Esto hace que apoyemos todo el peso de nuestro cuerpo sobre una superficie más reducida (el talón y la cabeza de los metas), con lo cual, tanto la parte del talón como la del antepie sufren una mayor presión, dando origen a ese dolor tan agudo, especialmente en la zona anterior, que está menos preparada para soportar una gran carga.

    También existen otros casos en que la persona tiene un segundo dedo del pie más largo que el dedo gordo del pie, lo que puede provocar un aumento de la presión sobre los metatarsianos.

    • Las fracturas por estrés. Se trata de pequeñas grietas en los huesos de los dedos o metatarsianos que pueden causar dolor cuando el peso se coloca en un pie.

    Entre las condiciones médicas que pueden causar metatarsalgia nos encontramos:

    • juanete. Se trata de una protuberancia dolorosa e inflamación que se produce en la base del dedo gordo del pie. El dedo gordo del pie se debilita y se produce un aumento del estrés en el metatarso del pie. Esta condición puede ser causada por el uso de zapatos que son demasiado estrechos.

    • Enfermedades como la gota, artritis reumatoidea, u otras de carácter inflamatorio y degenerativo, facilitan el frágil equilibrio de repartición de cargas en el ante pie.

    • Acumulación de líquido en el pie.

    • Neuroma de Morton. Es el engrosamiento del nervio interdigital que transcurre entre el tercer y cuarto metatarsiano, y en ocasiones, entre el segundo y tercer metatarsiano. El neuroma de Morton tiene síntomas muy similares a metatarsalgia y puede agravar aún más los esfuerzos de los metatarsianos.

    • Diabetes. Los pequeños nervios en el pie pueden irritarse, provocando así una metatarsalgia.

    Si no tratamos adecuadamente una metatarsalgia nos podemos encontrar:

    • Que el dolor se propague a otras partes del pie o incluso al otro pie.

    • Que aparezca un dolor en otro lugar del cuerpo debido a la cojera causada por el dolor en el pie.

    Cuando un paciente acude a mi consulta con dolor en la planta del pie, tras examinar su pie y hacerle algunas preguntas, tales como su historia médica; su estilo de vida; tipo de calzado que usa; etc. siempre que lo considere necesario, realizo ciertas pruebas adicionales como pueden ser una radiografía, una resonancia magnética o una ecografía y análisis de sangre para conocer si existe alguna enfermedad como la gota, la artritis o diabetes.

    ¿Qué tratamientos existen para la metatarsalgia?

    Los siguientes métodos pueden ayudar a aliviar el malestar y el dolor:

    • Aplicar hielo en el área varias veces al día durante unos 15-20 minutos.

    • Tomar medicamentos antiinflamatorios.

    • Evitar los deportes de alto impacto e intentar algo más ligero como nadar o bicicleta.

    • Descansar poniendo los pies en alto.

    • En casos en los que la Metatarsalgia se deba a un Pie Cavo u otra causa fisiológica, el tratamiento se completaría además con unas plantillas apropiadas y personalizadas para la eliminación de los puntos de presión máxima, previo estudio de las presiones plantares de la pisada.

    • Cambiar el calzado por uno más cómodo y anatómico, con un tacón que no supere los dos o tres centímetros de altura, puntera redondeada y suela flexible con un grosor adecuado.

    • Bajar de peso: trate de mantener un peso corporal saludable.

    Para los casos más graves los médicos especialistas podemos recomendar:

    • La cirugía del pie: para cambiar la forma de los huesos metatarsianos; para liberar el nervio afectado, que puede quedar atrapado o para enderezar los dedos en martillo.

    Actualmente realizamos estas técnicas quirúrgicas mediante Cirugía Minimamente Invasiva del Pié, con anestesia local y a través de pequeñas incisiones que ni siquiera precisan de sutura al terminar la cirugía. Estas nuevas técnicas permiten una recuperación mucho más rápida y casi sin dolor. El paciente puede comenzar a caminar a las pocas horas de la operación y volver a su actividad laborar o deportiva en cuestión de días.

  • Enfermedad de Sever
    Enfermedad de Sever
    21 de Febrero de 2016

    ¿Qué es la enfermedad de Sever? 
    La enfermedad de Sever se caracteriza por un dolor que aparece a nivel del talón sobre todo al realizar actividades físicas (caminar, correr, saltar...). Se conoce también con el nombre de apofisitis del calcáneo.

    Zona dolorosa en la enfermedad de Sever

    Es una de las causas más frecuentes de dolor del talón en el niño, especialmente entre los 10 y los 13 años, aunque también puede afectar a niños más jóvenes. La incidencia es mayor en niños, pero está aumentando en niñas. En un 60% de los casos el proceso es bilateral. 

    ¿Cuál es la causa de la enfermedad de Sever? 

    Esta enfermedad se produce porque los huesos de los niños están creciendo y pueden hacerlo de forma más rápida que otras estructuras como los tendones. Las áreas donde crecen los huesos, llamadas cartílagos de crecimiento, son relativamente débiles y pueden lesionarse con cierta facilidad. El tendón de Aquiles se une al hueso del talón, el calcáneo, muy cerca de uno de estos cartílagos de crecimiento, en un punto que llamamos apófisis o tuberosidad calcánea.

    A veces el estiramiento fuerte y repetido del tendón de Aquiles sobre esta tuberosidad provoca la inflamación del cartílago de crecimiento vecino y la aparición de dolor. Esto pasa sobre todo en niños muy activos o que realizan deportes intensos que obligan a realizar saltos, a arrodillarse o a agacharse. De hecho, el talón debe soportar mucha carga mecánica, el golpe contra el suelo a cada paso, la tracción del tendón de aquiles y la tracción de la fascia plantar (tejido fuerte que constituye la suela del pie, justo debajo de la piel). No es de estrañar, por lo tanto, que el niño en crecimiento padezca con frecuencia dolor en esta zona.



    Las flechas largas indican la dirección de fuerza del tendón de aquiles sobre la tuberosidad calcánea

    ¿Cómo se manifiesta? 

    El niño refiere dolor en el talón después de la práctica más o menos intensa de actividades físicas o de una larga marcha. 

    A la exploración, el médico comprobará un dolor más intenso a la palpación de la parte posterior o lateral del talón que de la planta. La marcha de puntillas disminuye el dolor mientras que la marcha sobre los talones lo aumenta. 

    ¿Es necesario acudir al cirujano ortopédico? 

    Cuando el dolor persiste o su médico no ha identificado la causa del trastorno será conveniente que un cirujano ortopédico valore si el dolor del talón corresponde realmente a una enfermedad de Sever, dado que existen muchas otras causas de dolor en el talón.

    Si el cirujano ortopédico lo considera oportuno le pedirá una radiografía u otra exploración complementaria para estudiar el estado del hueso o de las partes blandas y descartar otras alteraciones (tendinitis de Aquiles, bursitis calcánea...).

    ¿Cómo se trata la enfermedad de Sever? 

    En primer lugar hay que explicar a los padres y al paciente la naturaleza del proceso, así como su evolución y resolución espontánea; de esta manera podremos tranquilizarlos y será más fácil su tratamiento.

    La finalidad del tratamiento es eliminar o aliviar el dolor a la vez que se intenta mantener las actividades del niño tanto como sea posible. Conviene evaluar qué actividades deportivas realiza el niño y si éstas se realizan de una forma adecuada y con un calzado apropiado.

    La aplicación de frío local, la utilización de una talonera blanda (goma o silicona) o la medicación antiinflamatoria pueden ayudar a aliviar las molestias; si éstas son bastante importantes se puede optar por disminuir las actividades deportivas.

    En los casos más severos se puede hacer fisioterapia antiinflamatoria y ejercicios de estiramiento.
    En casos extremos puede llgar a producirse una fractura por compresión en la zona ósea recién formada, al lado de la zona de crecimiento. En esos casos el dolor es muy intenso y puede llegar a necesitar la colocación de una inmovilización con yeso.

    ¿Puede dejar secuelas? 

    Cuando el crecimiento del calcáneo ha finalizado, el dolor del talón desaparece. En ningún caso puede, la enfermedad de Sever, provocar una incapacidad permanente o una deformación después de la maduración esquelética.

  • Fascitis plantar
    Fascitis plantar
    21 de Febrero de 2016

    Qué es

    La fascitis plantar consiste en la inflamación de la fascia plantar, una banda de tejido elástico que se extiende desde el calcáneo hasta la zona metatarsal, situada delante de los dedos. Esta estructura tiene una función esencial en el caminar, pues es una de las principales responsables de mantener el arco plantar, absorber y devolver la energía que se produce cuando el pie impacta contra el suelo. Además, se encarga de proteger los metatarsianos evitando un exceso de flexión de los dedos.

    Incidencia

    Esta lesión es la más común entre los deportistas y suele producirse sobre todo en corredores de fondo o en jugadores de baloncesto, por tener que hacer largas carreras sobre una superficie irregular.

    Este trastorno se produce de forma bastante habitual en pacientes jóvenes y deportistas. En aquellos que no practican deporte con asiduidad suele presentarse a partir de los 45 años.

    Causas

    “La fascitis plantar se debe a la reiteración de correr unido a una mala pisada en una superficie dura y uniforme. También puede estar causada por un pie cavo, un pie vago o un exceso de curvación que provoca la inflamación de la fascitis”, explica Ángel de la Rubia, presidente de la Asociación Española de Podología Deportiva (Aepode). Otras posibles causas de este trastorno son la debilidad muscular, la mala sujeción del calzado o un aumento repentino de la actividad física o del peso.

    Síntomas

    El síntoma principal de esta lesión es el dolor que se produce en la zona interna del talón, la parte en la que se inserta la fascia plantar, y que suele manifestarse más intensamente por las mañanas debido a la rigidez matutina de la fascia, que por la noche se acorta. El dolor suele ir acompañado de hinchazón leve,enrojecimiento y sensibilidad en la parte inferior del talón.

    En el caso de los deportistas, el dolor solo aparecerá por la mañana y tras la práctica de la actividad deportiva por lo que, en general, podrá seguir realizando la actividad.

    Prevención

    No es necesario esperar a sentir dolor para empezar a prevenir no solo la fascitis, sino muchas otras enfermedades que pueden desencadenarse por una pisada incorrecta. “En primer lugar, saber qué tipo de pie tiene el deportista. Para ello es fundamental ir al podólogo deportivo para que este le haga un estudio de la pisada”, indica de la Rubia. El objetivo de los estudios que se realizan en las tiendas de deporte es asesorar al cliente sobre el tipo de zapatilla más indicada para este y, por lo tanto, no tiene ninguna validez clínica. Después de detectar el problema concreto de pisada del paciente, el podólogo le prescribirá una plantilla personalizada que podrá adaptar perfectamente a su calzado. “Las plantillas no son solo para proteger la estructura del pie, sino para preservar el equilibrio de todo el cuerpo”, aclara el experto.

    Diagnóstico

    En cuanto el paciente empiece a notar los primeros síntomas, probablemente aquellos asociados al dolor en la base del talón, los expertos recomiendan acudir lo antes posible a un especialista, pues es probable que si no se trata la fascitis se vaya cronificando hasta el punto de que el paciente se vea obligado a limitar la práctica deportiva e incluso el andar de forma normal.

    El diagnóstico se realiza mediante la historia clínica y la exploración física. A través de este examen se determina la fase en la que se encuentra la fascitis plantar del paciente. A continuación, el podólogo realizará un estudio de la pisada o la marcha del paciente y valorará si la inflamación de la fascia está relacionada con su forma de pisar.

    Tratamientos

    El tratamiento inicial suele consistir en la combinación de antiinflamatorios con diferentes tratamientos defisioterapia dirigidos a aliviar la inflamación de la fascia en la fase aguda de este trastorno.

    Si tras el examen de pisada el podólogo determina que la inflamación de la fascia se debe a un trastorno en la planta del pie, habrá que diseñar y fabricar una plantilla personalizada que permita liberar la fascia y así, una vez se alivie la inflamación de esta estructura, el paciente pueda retomar la actividad con menos probabilidad de recaída. “Con las plantillas adecuadas se pueden resolver hasta el 90 por ciento de los casos de las enfermedades que tienen que ver con la fascitis plantar”, afirma de la Rubia. En los casos en los que hay que recurrir a la cirugía, esta ya no es tan invasiva como era antes, pues ahora a través de la ecografía es posible saber con exactitud el lugar en el que se debe actuar, y por ello se logra liberar la fascia de forma satisfactoria la mayoría de las veces. Sin embargo, como en toda operación, existe riesgo tanto de infección como de no resolución.

  • Pie Cavo
    Pie Cavo
    21 de Febrero de 2016

    Qué es

    La deformidad en cavo del pie consiste en una elevación anómala de la bóveda de la planta. “El pie cavo es una alteración estructural que produce un arco plantar más elevado de lo normal”, apunta Javier Torralba Estellés, presidente de la Asociación Española de Cirugía Podológica. Los dedos pueden quedarse agarrotados o flexionados hacia dentro, lo que disminuye el tamaño del pie.

    Incidencia

    El pie cavo es bastante frecuente entre la población general, aunque en sus formas más leves. Estos casos de pie ligeramente cavo no tienen por qué recibir un tratamiento específico, siempre que no ocasionen molestias ni dificulten la marcha. La edad de presentación está entre los ocho y doce años, aunque en ocasiones un paciente puede presentar el primer dedo en el nacimiento.

    Causas

    En el 80 por ciento de los casos, el origen del pie cavo está relacionado con una enfermedad neurológica. Según Torralba existe una alta posibilidad de que esta alteración se produzca por una afectación neuromuscular razón, por lo cual es de gran importancia que el paciente con pies cavos acuda a un especialista para que este determine el origen exacto de su problema. También hay ocasiones en las que la causa es idiopática, pues el aumento de la bóveda plantar se presenta sin una causa que lo justifique. Por otro lado, los especialistas afirman que esta afección tiene una alta frecuencia familiar, aunque no se ha podido identificar una transmisión hereditaria real.

    Síntomas

    Este  trastorno se empieza a manifestar en forma de dolor en la zona del arco y el talón así como en la zona del antepie y por debajo de los dedos. “Se asocia a una tensión y acortamiento de la musculatura plantar del pie y posterior de la pierna”, puntualiza el experto.

    Los pies muy arqueados tienden a presentar el dolor, debido a que se ejerce más tensión sobre la sección del pie que queda entre el tobillo y los dedos de los pies. Esto se traduce en el acortamiento de la longitud del pie, la dificultad para calzar zapatos adecuados y la sensación de dolor al caminar, permanecer de pie y correr.

    El pie cavo provoca tensión muscular excesiva y rigidez de las articulaciones del pie. Cuando se producen a edades tempranas, presenta muy pocas molestias y no suele alterar la marcha de forma significativa salvo los que tienen una causa neurológica. Sin embargo, con el paso de los años se van haciendo cada vez más rígidos y comienza a manifestarse la sintomatología característica de la edad adulta.

    • Metatarsalgia: Dolor en las almohadillas de la planta de los dedos al apoyar.
       
    • Talalgia: Dolor en el talón al apoyar.
       
    • Hiperqueratosis plantares: Durezas dolorosas en las zonas de mayor apoyo.
       
    • Dedos en garra (flexionados hacia dentro).
       
    • Aparición de tendinitis.
       
    • Dificultad para calzarse.
       
    • Lumbalgias frecuentes.
       
    • Dificultad o cansancio extremo para permanecer de pie sin moverse.
       

    Cuando la deformación es más acusada, pueden recrudecerse algunos síntomas con la edad.

    Prevención

    Según el especialista, aunque no existe una prevención eficaz contra el pie cavo, los ejercicios de estiramiento podrían contribuir a evitar su aparición. Algunos de los ejercicios más adecuados para el estiramiento de la fascia plantar son los siguientes:

    • Apoyar la punta del pie en el extremo de un escalón y bajar lentamente los talones manteniendo la tensión durante 30 segundos.
       
    • Colocar los brazos extendidos sobre una pared, mantener una pierna extendida hacia delante y otra hacia atrás formando un ángulo de 45 grados y mantener la tensión durante 30 segundos.
       
    • Rodar una lata fría con el pie y repetir el movimiento de 30 a 50 veces.
       
    • Traccionar hacia atrás los dedos del pie estirando la planta y mantener la tensión durante 30 segundos doblando y estirando sucesivamente la rodilla.
       

    Colocar el pie sobre una toalla e intentar arrugarla con los dedos.

    Tipos

    Existen dos tipos de pies cavos:

    • Pie cavo posterior o calcáneo-varo: Tipo de pies cavos en los que predomina la caída del talón.
       
    • Pie cavo anterior: Caso más frecuentes en el que destaca la verticalización o caída los metatarsianos y que suele asociarse a los dedos en garra.
       

    También pueden presentarse formas mixtas.

    Por otro lado, según la posición del talón el pie cavo puede clasificarse en varo, recto o valgo.

  • Pie Plano Infantil
    Pie Plano Infantil
    21 de Febrero de 2016


    ¿Qué son los pies planos?

    Normalmente entendemos por "pie plano" el que tiene una disminución de la altura del arco longitudinal plantar (también llamado bóveda plantar).

    De hecho es un conjunto de trastornos de la alineación cuando el niño está de pie y apoya su peso sobre la bóveda plantar. 

    En esta situación, el talón se desvía hacia afuera (lo que llamamos "talo valgo"), la zona del arco plantar en el mediopie toca el suelo dando una apariencia de pie "hundido" y la parte más anterior del pie se coloca en supinación, es decir, con mayor apoyo de la parte interna.

    El término flexible se refiere a la movilidad de las articulaciones del pie y su capacidad para corregir estos trastornos de alineación.

    ¿Cómo se forma el arco longitudinal del pie?

    El arco longitudfinal del pie se desarrolla de forma progresiva los primeros años de vida, alcanzando su máxima altura hacia la adolescencia.

    Durante los 2-3 primeros años de vida el pie del niño tiene una apariencia de pie plano. Esto viene condicionado por su gran elasticidad y por el acúmulo de tejido adiposo en la zona interna de la planta del pie.

    A partir de los 5 años el arco ya es aparente y seguirá aumentando de forma progresiva. En general las chicas suelen tener el arco algo más pronunciado que los chicos.

    Sin embargo, existe un amplio rango de normalidad en cuanto a la altura del arco longitudinal. 

    De hecho, hasta un 20% de la población no llega nunca a desarrollar un arco longitudinal claro y presenta durante toda la vida unos pies planos flexibles indoloros y funcionales. Por ello, actualmente consideramos el pie plano flexible como una variante de la normalidad.

    No conocemos cuál es el mecanismo exacto que determina que un pie desarrolle el arco longitudinal en mayor o menor medida. 

    No obstante, existen diferentes trabajos que demuestran la importancia de factores externos como el calzado. Estudios en paises en desarrollo muestran una mayor presencia de pies planos entre los niños que usan zapatos que entre los que van descalzos. Parece que el hecho de ir descalzo favorece el desarrollo de la musculatura propia del pie, mientras que los calzados rígidos interfieren en este proceso. Por ello, acutalmente se recomienda que el calzado del niño sea flexible. 

    ¿Qué hay que hacer ante un pie plano?

    Básicamente hay que comprobar que se trate de un pie plano flexible y descartar el llamado pie plano rígido.

    El pie plano rígido está provocado por una unión anómala entre huesos del pie, lo que conocemos como sinostosis tarsiana. Ello provoca una alteración de la movilidad y un pie plano doloroso.

    El médico debe realizar una completa exploración muculo-esquelética del niño con especial atención al tobillo y el pie.

    En la exploración general debe valorarse si el niño presenta algún cuadro de hiperlaxitud ligamentosa que pueda contribuir al "hundimiento" del pie en carga.

    Es importante también estudiar el patrón angular y rotacional de las piernas y el patrón de marcha para descartar otros componentes de mala alineación esquelética.

    Las dos maniobras básicas para compobar que se trata de un pie plano flexible son el "Jack test" y pedir al niño que se coloque de puntilla


    Si la exploración es compatible con un pie plano flexible, normalmente no es necesario realizar estudios radiológicos.

    Si por el contrario se trata de un pie plano rígido, probablemente habrá que realizar estudios por la imagen para determinar el tipo de malformación ósea subyacente.

    ¿Cual es el tratamiento más adecuado?

    En general, el pie plano flexible no requiere tratamiento. Se trata de pies normales que evolucionarán espontáneamente hacia una mejoría de la alineación.

    Conviene estimular el desarrollo de la musculatura propia del pie mediante ejercicios como caminar de puntillas, o más sencillo, caminar descalzo por casa.

    Debemos evitar el uso de calzado rígido porque no permite un correcto desarrollo del pie.

    No aconsejamos el uso de plantillas ni otro tipo de dispositivos o calzado ortopédico.

    Las plantillas modifican el apoyo de la planta del pie en el momento que el niño pone el peso encima. Sin embargo, no se ha demostrado que tengan efecto en corregir la altura del arco longitudinal interno ni ninguno de los otros trastornos de alineación del pie plano flexible. 

    Por el contrario, las plantillas contribuyen a que la suela del calzado sea más rígida y ello no favorece el desarrollo muscular del pie. También se ha comprobado que un porcentaje de los niños que utilizan plantillas pueden desarrollar trastornos psicológicos relacionados con la auto imagen delante de sus compañeros de escuela.

    Hoy día sólo estarían indicadas en algunas afecciones del pie en las que se producen sobrecargas con aparición de callosidades o dolor.

    Tampoco aconsejamos la corrección quirúrgica del pie plano flexible, porque lo consideramos un pie "normal" que mejora con la edad y que no produce problemas dolorosos ni funcionales. 

    Existen diversas técnicas quirúrgicas que modifican la situación en la que articulan los huesos del pie, justo debajo del tobillo. En general consisten en colocar un soporte entre los huesos astrágalo y calcáneo con el objetivo de aumentar la altura del arco longitudinal interno.

    En general sólo indicamos la corrección quirúrgica en casos extremos, generalmente asociados a otros trastornos óseos y en pies dolorosos o con una deformidad progresiva.