Precio: 20


Si el dedo aún se puede estirar a su posición normal, se pueden realizar tratamientos conservadores para limitar la luxación, rigidez o deformidad del dedo como soportes plantares u órtesis de silicona para enderezar o frenar la desviación. Si la deformación, la luxación avanza y los huesos se salen de su sitio, la única opción es operar.

Dado que la evolución de la patología es lenta va dando diferentes signos. Además de la deformidad otros síntomas incluyen roces del zapato en la zona dorsal del dedo, callosidades, ampollas y la uña de los dedos también puede verse afectada volviéndose atrófica más gruesa y dura por una lesión en la lámina ungueal.


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